La universidad promotora de liderazgo en el ser y quehacer del joven y del maestro

“que cada uno tiene que ser un líder”

María del Carmen Mejía Colín

https://orcid.org/0000-0002-1356-293X

Reseña obtenida de: Rodríguez Rodríguez Alejandro (2018). Liderazgo preventivo en la universidad. México: Navarra.

Alejandro Rodríguez Rodríguez plantea en la obra, que a continuación reseño, la importancia del joven universitario en sí mismo y la implicación del maestro en el hecho educativo; la premisa central refiere a «que cada uno tiene que ser un líder».

Antes de comenzar con la descripción de la estructura del libro, es importante señalar que el autor se fundamenta en el Sistema Preventivo, este como gestor de desarrollo de una metodología, modelo, y práctica en las universidades de carácter salesiano, hacia la línea de Liderazgo Preventivo, que, como propuesta, quiere la formación de los jóvenes universitarios en el liderazgo integral, para ello se retoma de la antropología filosófica y de las teorías constructivistas de aprendizaje. Precisamente remarca que estos requisitos conforman el nivel de educación superior en contextos propiamente latinoamericanos, sin embargo, no limita su difusión y aplicación a otros contextos, debido a la amplitud del carisma salesiano.

El escrito pretende provocar al lector, a las instituciones salesianas y a todo agente educativo a centrarse en una pedagogía que fomente una comunidad de significados, prácticas y visiones compartidas, que permitan abrir camino hacia la promoción del discernimiento, que tiene como fin suscitar en el joven una actitud crítica que responda a las diferentes situaciones de la vida cotidiana con espíritu de líder.

El autor retoma los sueños de Don Bosco hacia la juventud de su época, sin embargo, hace referencia al joven universitario de hoy, partiendo del poder de la amorevolezza que emana de la comunidad de la praxis y de la vocación.

Precisamente el texto se enfoca en el joven como centro de atención, por tanto, es el fin de la intervención y está se funda en un modelo epistemológico y en una metodología pedagógica haciendo una reflexión con base al Sistema Preventivo. Refiere que la labor educativa de los Salesianos de Don Bosco ha buscado desde hace 150 años animar, acompañar y proyectar su presencia con lenguaje de liderazgo y prevención salesiana, tanto al joven, como al educador en sus diferentes contextos, espacios y tiempos para elevar los estándares en prácticas educativas en cada país y la búsqueda de mejoras no solo en las habilidades de aprendizaje, sino en el desarrollo integral del joven.

Rodríguez define a la educación como un arte educativo que busca descubrir lo mejor de cada persona, que se interesa por su vida y por ello apuesta por una educación basada en el amor que toca las fibras más sensibles del corazón y de esta manera se logrará llegar la conciencia en la toma decisiones. También refiere que el acompañamiento debe darse escalonadamente hasta fructificar la semilla de la bondad para vivir en apertura a la trascendencia. Desde luego, el autor hace referencia a la importancia de la motivación en el educador y el educando desde sus diversos contextos, para lograr que la mejora en el proceso y la pedagogía del aprendizaje este correctamente adecuada a la formación de jóvenes líderes.

Es necesario indicar que se trata de un texto de fácil lectura por el lenguaje universitario y contextualizado, se encuentra organizado en seis capítulos. El primer capítulo- preámbulos- profundiza principalmente en contextos diversos, el autor remarca que la universidad a lo largo de otras décadas se ha enfrentado a retos, debido a que las características propias del joven en su contexto son complejas, por ello la intervención debe realizarse desde su propia realidad, sus intereses, sus proyectos, en una frase, desde sus distintas necesidades,  sin perder de vista la formación de líderes en la universidad, con rasgos del Sistema Preventivo.

En seguida, el capítulo segundo- elementos antropológicos- su contenido parte de los preámbulos, centrándose principalmente en el pensamiento antropológico de Bernard Lonergan, que evoca la estrecha relación que puede existir entre las ciencias que estudian al hombre y la relación indirecta con la trascendencia.  El autor rescata la importancia del proyecto personal de vida en el joven universitario como camino para tomar decisiones, esto gracias al proceso de internalización en su estructura cognitiva que le permite conocer y potenciar el liderazgo.

El capítulo tercero- andamiaje para un modelo educativo- el autor retoma a Vygotsky y su propuesta del enfoque socio-constructivista, centrado en la promoción de la construcción del conocimiento y su relación con contexto social. El educador es visto como el mediador que provee solo de artefactos que serán manipulados por el educando, logrado así establecer relaciones que favorecen el ambiente social que permiten la creación de comunidades de aprendizaje a diferencia del enfoque meramente cognitivo.

En el capítulo cuarto, Rodríguez se enfoca en el tema de liderazgo y su desarrollo y dinamismo en las últimas décadas, refiriéndose a los millennial. Delinea la importancia del liderazgo y lo que conlleva para detectar y potenciar por medio de la formación, desarrollo, acompañamiento y evaluación en referencia a la toma de decisiones.

En el capítulo quinto se analiza la variedad de realidades y contextos donde se comparte el carisma de Don Bosco y donde se aplica de manera fiel el Sistema Preventivo. El autor propone tomar en cuenta el dialogo con el contexto juvenil y educativo actual, para analizar de qué manera ha tenido un impacto en la realidad social.

Finalmente, el capítulo sexto, trata sobre el fruto del desarrollo preventivo de Liderazgo Preventivo, donde analiza la presencia de un proyecto de vida que permita la vinculación entre el ser y quehacer, el primero se refiere a la energía interior que lo nutre y el segundo a la trascendencia de toda la realidad, esto proyectado a las realidades donde se desenvuelve. Rodríguez parte del carisma salesiano como gracia de la unidad o la energía que nutre desde el interior y la energía que nutre la proyección de futuro.

En este último punto, el autor invita al lector a reflexionar sobre la importancia que tiene el ejercicio del liderazgo en los jóvenes universitarios y en los maestros en el estudio y actualización del Sistema Preventivo y la intencionalidad que se tiene en la educación para formar y verse como líderes preventivos que conocen, hablan y promueven con su vida el liderazgo preventivo.