Covey, S. (2017). Las 6 decisiones más importantes de tu vida. (17ma reimpresión). México: De Bolsillo.

Fernanda Durán Almaguer

 El libro titulado “Las 6 decisiones más importantes de tu vida”, escrito por Sean Covey fue publicado por primera vez en 2006 por Franklin Covey, Co. Posteriormente, en 2009, se realizó el primer formato De bolsillo; la undécima reimpresión, hecha en el 2017, cuenta con derechos de edición mundiales en lengua castellana. En esta edición, Gerardo Noriega Rivero estuvo a cargo del cuidado de la edición y Juan Carlos González y Lucrecia Alcalá se encargaron de su diagramación.

Basándose en vivencias personales, testimonios de seguidores y la opinión de expertos, Sean Covey se encarga de plasmar las decisiones que deben considerarse con seriedad durante la adolescencia y juventud, las cuales permiten la apertura o cierre de muchas de las oportunidades que se presentarán a lo largo de la vida de los lectores. de la misma manera, brinda estrategias y algunos métodos que permiten orientar al lector en sus tareas cotidianas por cambiar.

El contacto del autor con los medios de comunicación, específicamente las redes sociales, impregna el libro con un carácter novedoso y atractivo para el público joven al cual se dirige; sin embargo, las reflexiones y actividades propuestas son aplicables a personas de cualquier edad, interesados en participar de la formación de los jóvenes y una breve autoexploración acerca de su propia formación y aprendizaje.

De esta manera, la introducción señala la relevancia del libro en la población actual y la organización de los capítulos. A continuación, se redactan brevemente Los 7 hábitos. Curso rápido, el cual recibe este título debido a que se comparte una introducción y síntesis de otro libro escrito por el autor (Los 7 hábitos de los adolescentes altamente efectivos) con la finalidad de brindar un mayor soporte a la estructura de la publicación presentada.

A continuación, se presentan cada una de las 6 decisiones: la escuela (donde se refleja la importancia de concretar los estudios y persistir en ello), los amigos (profundizando en los beneficios y daños que pueden provocar las personas con las que nos relacionamos), los padres (para considerar el tipo de relación que se establecerá en adelante), el noviazgo y sexo (la importancia de proteger los sentimientos y la salud), las adicciones (reflexionando acerca del estilo de vida que se desea tener), y la propia valía (invitando a definir la personalidad y las capacidades del lector).

Al finalizar estos apartados se muestra un código en el que se pretende hacer un compromiso con el lector de mejorar y perseverar en sus esfuerzos por cambiar aquellas realidades de su vida que le disgustan; para finalizar con los contactos de algunas oficinas de ayuda, los agradecimientos, las referencias empleadas a lo largo de la publicación, el índice analítico, información biográfica del autor, así como el contacto del autor en diferentes naciones. Cuenta con la autorización para su publicación: ISBN 978-607-429-672-3.

La universidad promotora de liderazgo en el ser y quehacer del joven y del maestro

“que cada uno tiene que ser un líder”

María del Carmen Mejía Colín

https://orcid.org/0000-0002-1356-293X

Reseña obtenida de: Rodríguez Rodríguez Alejandro (2018). Liderazgo preventivo en la universidad. México: Navarra.

Alejandro Rodríguez Rodríguez plantea en la obra, que a continuación reseño, la importancia del joven universitario en sí mismo y la implicación del maestro en el hecho educativo; la premisa central refiere a «que cada uno tiene que ser un líder».

Antes de comenzar con la descripción de la estructura del libro, es importante señalar que el autor se fundamenta en el Sistema Preventivo, este como gestor de desarrollo de una metodología, modelo, y práctica en las universidades de carácter salesiano, hacia la línea de Liderazgo Preventivo, que, como propuesta, quiere la formación de los jóvenes universitarios en el liderazgo integral, para ello se retoma de la antropología filosófica y de las teorías constructivistas de aprendizaje. Precisamente remarca que estos requisitos conforman el nivel de educación superior en contextos propiamente latinoamericanos, sin embargo, no limita su difusión y aplicación a otros contextos, debido a la amplitud del carisma salesiano.

El escrito pretende provocar al lector, a las instituciones salesianas y a todo agente educativo a centrarse en una pedagogía que fomente una comunidad de significados, prácticas y visiones compartidas, que permitan abrir camino hacia la promoción del discernimiento, que tiene como fin suscitar en el joven una actitud crítica que responda a las diferentes situaciones de la vida cotidiana con espíritu de líder.

El autor retoma los sueños de Don Bosco hacia la juventud de su época, sin embargo, hace referencia al joven universitario de hoy, partiendo del poder de la amorevolezza que emana de la comunidad de la praxis y de la vocación.

Precisamente el texto se enfoca en el joven como centro de atención, por tanto, es el fin de la intervención y está se funda en un modelo epistemológico y en una metodología pedagógica haciendo una reflexión con base al Sistema Preventivo. Refiere que la labor educativa de los Salesianos de Don Bosco ha buscado desde hace 150 años animar, acompañar y proyectar su presencia con lenguaje de liderazgo y prevención salesiana, tanto al joven, como al educador en sus diferentes contextos, espacios y tiempos para elevar los estándares en prácticas educativas en cada país y la búsqueda de mejoras no solo en las habilidades de aprendizaje, sino en el desarrollo integral del joven.

Rodríguez define a la educación como un arte educativo que busca descubrir lo mejor de cada persona, que se interesa por su vida y por ello apuesta por una educación basada en el amor que toca las fibras más sensibles del corazón y de esta manera se logrará llegar la conciencia en la toma decisiones. También refiere que el acompañamiento debe darse escalonadamente hasta fructificar la semilla de la bondad para vivir en apertura a la trascendencia. Desde luego, el autor hace referencia a la importancia de la motivación en el educador y el educando desde sus diversos contextos, para lograr que la mejora en el proceso y la pedagogía del aprendizaje este correctamente adecuada a la formación de jóvenes líderes.

Es necesario indicar que se trata de un texto de fácil lectura por el lenguaje universitario y contextualizado, se encuentra organizado en seis capítulos. El primer capítulo- preámbulos- profundiza principalmente en contextos diversos, el autor remarca que la universidad a lo largo de otras décadas se ha enfrentado a retos, debido a que las características propias del joven en su contexto son complejas, por ello la intervención debe realizarse desde su propia realidad, sus intereses, sus proyectos, en una frase, desde sus distintas necesidades,  sin perder de vista la formación de líderes en la universidad, con rasgos del Sistema Preventivo.

En seguida, el capítulo segundo- elementos antropológicos- su contenido parte de los preámbulos, centrándose principalmente en el pensamiento antropológico de Bernard Lonergan, que evoca la estrecha relación que puede existir entre las ciencias que estudian al hombre y la relación indirecta con la trascendencia.  El autor rescata la importancia del proyecto personal de vida en el joven universitario como camino para tomar decisiones, esto gracias al proceso de internalización en su estructura cognitiva que le permite conocer y potenciar el liderazgo.

El capítulo tercero- andamiaje para un modelo educativo- el autor retoma a Vygotsky y su propuesta del enfoque socio-constructivista, centrado en la promoción de la construcción del conocimiento y su relación con contexto social. El educador es visto como el mediador que provee solo de artefactos que serán manipulados por el educando, logrado así establecer relaciones que favorecen el ambiente social que permiten la creación de comunidades de aprendizaje a diferencia del enfoque meramente cognitivo.

En el capítulo cuarto, Rodríguez se enfoca en el tema de liderazgo y su desarrollo y dinamismo en las últimas décadas, refiriéndose a los millennial. Delinea la importancia del liderazgo y lo que conlleva para detectar y potenciar por medio de la formación, desarrollo, acompañamiento y evaluación en referencia a la toma de decisiones.

En el capítulo quinto se analiza la variedad de realidades y contextos donde se comparte el carisma de Don Bosco y donde se aplica de manera fiel el Sistema Preventivo. El autor propone tomar en cuenta el dialogo con el contexto juvenil y educativo actual, para analizar de qué manera ha tenido un impacto en la realidad social.

Finalmente, el capítulo sexto, trata sobre el fruto del desarrollo preventivo de Liderazgo Preventivo, donde analiza la presencia de un proyecto de vida que permita la vinculación entre el ser y quehacer, el primero se refiere a la energía interior que lo nutre y el segundo a la trascendencia de toda la realidad, esto proyectado a las realidades donde se desenvuelve. Rodríguez parte del carisma salesiano como gracia de la unidad o la energía que nutre desde el interior y la energía que nutre la proyección de futuro.

En este último punto, el autor invita al lector a reflexionar sobre la importancia que tiene el ejercicio del liderazgo en los jóvenes universitarios y en los maestros en el estudio y actualización del Sistema Preventivo y la intencionalidad que se tiene en la educación para formar y verse como líderes preventivos que conocen, hablan y promueven con su vida el liderazgo preventivo.

“Conócete a ti mismo, la autoeducación con los valores”

“Nos aterra enfrentarnos con nuestra realidad…”

Julio César Vera Vázquez

https://orcid.org/0000-0002-1525-8288

Pliego, M. (2016). Valores y autoeducación. México: MiNos.

El libro titulado “Valores y autoeducación” fue escrito por la autora María Pliego Ballesteros, maestra en filosofía por la UNAM, es editado en México por primera vez en 1979, unos años después en 2007 se llevó a cabo la duodécima edición y en 2016 se imprime la doceava edición con un tiraje de 500 ejemplares. Cuenta con la autorización para su publicación: ISBN 978-970-47-0073-7. Este libro consta de 116 páginas, distribuidas en tres capítulos, a través de los cuales la autora considera relevante que las personas aprendan a conocerse a sí mismos, de igual manera a alcanzar las metas propuestas aplicando valores que les ayuden a ser mejores personas y finalmente a concretizar su camino mediante diversas propuestas. Nos aterra enfrentarnos con nuestra realidad. Sin duda con esta frase, intenta motivar a las personas a enfrentar sus miedos o problemas haciendo frente a la realidad al ser parte de una sociedad consumista, donde se debilita el encontrar un sentido a la existencia, mucha culpa de esto se debe a la pérdida de valores. En la introducción propone que para que las personas reencuentren el sentido y gusto a la vida, necesitan llevar a la práctica tres cosas: Pensar ¿a dónde voy?, ¿qué quiero? y ¿por qué lo hago? Luchar para liberarse de aspectos negativos que les lleven a ser mediocres o esclavos y por último tener amor de sí mismo y de los demás. Finalmente plantea tres fases para lograr los objetivos de retomar el sentido a la vida: tener un punto de partida a través del autoconocimiento, tener una meta para saber a dónde dirigirse y clarificar los medios para alcanzar la meta.

CAPÍTULO I. CONÓCETE A TI MISMO.

En este capítulo la autora señala que para conocer nuestra realidad es importante conocerse a sí mismo para después mostrarse a los demás, es por eso que inicia con la frase socrática “conócete a ti mismo”, nos hace ver que mirar hacia nuestro interior para conocernos mejor es una tarea difícil, pero que es recomendable hacer ejercicios de introspección que nos ayuden a ser mejores personas. Aunque es complicado conocernos a sí mismos, por medio de juicios de valor, todo individuo que se mire asimismo va a contemplar su ser en tres dimensiones temporales: el pasado, el presente y el futuro. El pasado. Refiere que sirve para 3 cosas: dar gracias por todo lo bueno, pedir perdón por lo que hayamos hecho mal y sacar experiencias para el futuro. Tienen una gran relevancia las experiencias que vivimos en nuestra niñez, ya que conforman gran parte de nuestra identidad. El presente. Resalta que es importante valorar lo que hacemos actualmente y plantea que el ser humano debe vivir plenamente su presente y no permitir que la añoranza por el pasado trunque su camino hacia crecer como personas por atarse a situaciones vividas anteriormente y tampoco actuar con precipitaciones hacia el futuro. Propone considerar cuatro aspectos para enfrentar el presente: físico, psicológico, social y moral. El futuro. La autora hace mención de cómo la reflexión personal nos hace crecer como personas y como tenemos que tomar la decisión todos los días de con quién nos vamos a relacionar a futuro y el núcleo social con el que se quiere convivir.

CAPÍTULO 2. LOS VALORES SON TU META.

En este capítulo la autora propone apoyar a las personas a comprender la importancia de los valores desde la axiología. También habla de la ceguera axiológica, la cual se presenta cuando la persona no se permite ver a sí mismo las bondades del amor a través de los valores propios ni de los demás, menciona que la fe es un don entregado a nosotros por Dios para combatir la ceguera axiológica. Plantea que los valores son inagotables, ya que no hay ningún hombre que haya agotado la belleza, el amor ni la bondad. Considera importante la intervención de los agentes educativos en el fomento de valores desde las instituciones educativas, invita a mantener la armonía en las personas para evitar que se alejen de los valores y los pierdan. Propone llevar a cabo una jerarquía de valores, aunque todos son importantes, opina que deben destacar el amor a sí mismo y hacia los demás, y la fe, la cual es como una planta que si no se cultiva se pierde, muestra la fe como un don otorgado por Dios y no como una herencia. La cultura necesita de una sensibilidad en particular para darle sentido a la vida: valores físicos, estéticos, intelectuales, sociales, morales, religiosos, afectivos y emocionales. La autora demuestra como la verdad tiene que ser absoluta y que no debe existir el relativismo moral. Al final de éste capítulo se señala que el hombre busca satisfacer sus necesidades con la urgencia de sentirse integrado en un grupo.

CAPÍTULO 3. CONCRETA TU CAMINO.

En éste último capítulo la autora muestra una serie de propuestas para que las personas lleven a cabo un plan de actividades a desarrollar en su día a día, pero considerando un valor para ejercerlo en cada actividad. Sin duda que es importante la sugerencia de la autora de cuidar la economía personal o familiar a través de una planificación jerárquica de necesidades, siempre cuidando no caer en el materialismo o consumismo. Esta jerarquización, en primera instancia propone atender las necesidades vitales como salud, casa, vestido, sustento, educación, actividades de esparcimiento y principalmente la convivencia con la familia. Los valores económicos son un medio, no un fin, solo ayudan a satisfacer algunas necesidades tales como la alimentación, la vivienda y el vestido; pero por ningún motivo la obtención de estos será el propósito de la vida. Posteriormente sugiere proseguir con la atención de las necesidades socioculturales, de actividad productiva, de seguridad a través de la previsión del ahorro, bienestar personal y social, y finalmente con las necesidades superfluas, haciendo énfasis en que éstas últimas son las más dañinas para las personas, ya que comprenden cosas intrascendentes como los lujos, caprichos y la vanidad. La autora propone aumentar la capacidad de amar, explica que amar es darse al otro a través de un amor con plenitud que no solo priorice la actividad sexual y que para poder hacer eso, primero se tiene que poseer uno mismo para dar sentido a nuestra vida. Con la frase “Dios perdona siempre, la naturaleza no perdona nunca” la autora invita a los lectores a valorar el cuidado de la salud. Finalmente propone también que, para descubrir la belleza en la vida, las personas no valen según lo que lleven puesto. Valen por su interior, sus pensamientos y los valores que llevan consigo. La autora concluye su libro exhortando a los lectores a hacer las cosas por AMOR y a imprimir un Valor en todo lo que hagan.